A sus 94 años, la Victoria, una vecina de Portugalete (Vizcaya) se ha quedado sin casa. Un grupo de okupas se la ha quitado, aprovechando que se fue.

Victoria fue a pasar una temporada con su hermana porque estaba enferma. Cuando volvió a su casa, encontró a un grupo de personas que se había instalado en su hogar. Dieron un portazo, según informa 20 Minutos, y se metieron dentro.

Los recuerdos de toda una vida, en el patio

Los okupas tiraron todas las pertenencias de esta nonagenaria al patio, sin miramientos, sin remordimientos.

Los vecinos de la mujer la han ayudado a grabar un vídeo, que han difundido con el fin de denunciar esta situación, cada vez más habitual en los últimos meses.

Amenazados con violencia

Victoria pidió a los okupas que se fueran de su casa. La respuesta fue contundente: sacaron un cutter y amenazaron una vecina.

Los vecinos llamaron a la policía, que detuvo a la okupa, una joven, que había amenazado con el arma. Los agentes descubrieron que esta joven tenía una orden de búsqueda.

Desalojos de okupas: un negocio en auge

Una empresa que se autodefine como "especializada en el desalojos de pisos o edificios okpados" se ha puesto a disposición de Victoria. Lo han hecho mediante un vídeo, colgado a las redes, en el cual anuncian que no le cobrarán nada.

"Los abuelos no se tocan" es una de las consignas que predica el dueño de la empresa en cuestión.