Antonella es la séptima mujer asesinada por violencia machista en Catalunya: a pesar de que denunció a su marido y que los mossos estuvieron en su casa la semana del crimen por una pelea, estos no actuaron porque no vieron indicios suficientes de maltrato, unos días más tarde, su marido la asesinó.

Asesinan a Antonella Abigaíl Orihuela

Los hechos pasaron el 30 de julio en Sant Vicenç de Castellet (Barcelona): encontraron a Antonella Abigaíl Orihuela calcinada en el interior de un coche y su marido al lado, que se había suicidado después de asesinarla. La única superviviente fue la hija que tenían en común, Esmeralda, una niña de dos años.

"Si no tengo marcas, si no tengo secuelas ni me amenaza de muerte, no pueden hacer nada"

Antonella denunció a su asesino por violencia verbal y, desde el de abril, lo intentó denunciar en varias ocasiones. Se estaban divorciando y su marido la había amenazado con sacarle la custodia de su hija. Según explica ElPeriódico, Antonella contactó con una asociación feminista de Terrassa (Barcelona), donde explican que la mujer intentó denunciar a Adrián, su asesino, a los Mossos d'Esquadra: "Me han dicho que si no tengo marcas, si no tengo secuelas ni me amenaza de muerte, no pueden hacer nada", explicó Antonella a una de sus mejores amigas antes del crimen.

Lo intentó denunciar hasta cuatro veces

Antonella Abigaíl también fue al médico para que le hicieran un informe de lesiones para poder interponer una denuncia de maltrato físico a la Policía, ya que Adrián la maltrataba. En este informe, se veían pocas secuelas físicas de una posible agresión e intentó poner otra denuncia, que tampoco le aceptaron. "Fuimos hasta cuatro veces y siempre nos decían lo mismo: que si las marcas no eran visibles, no podían tramitar la denuncia", explica una activista de la asociación feminista que acompañó a Antonella al hospital y a comisaría.

Finalmente, después de cuatro intentos, la Guardia Urbana de Terrassa le aceptó la denuncia, pero no por violencia física, solo por verbal. Al día siguiente, Antonella pidió una orden de protección judicial que fue denegada, dejándola completamente desprotegida. Un día, Antonella se encontró la herradura cambiada de la casa donde convivía con su maltratador y, en la puerta, las maletas y los Mossos la animaron a denunciar, pero ella, después de cuatro intentos de denuncias fallidas, no lo hizo.

"Él dijo que se le había olvidado darle la nueva llave. La invitó a entrar y quedó resuelto. Lo que es increíble es que la policía se lo creyó y no pensó que ella necesitaba ayuda", explica el hermano de la víctima a El Periódico.

Antonella Orihuela

Antonella había intentado denunciar a su asesino hasta cuatro veces

Si quería la custodia de la hija, tenía que convivir con el maltratador

Después de estos hechos, estuvo dos días durmiendo en casa de una activista del Punt Lila, donde había explicado que estaba siendo maltratada, pero finalmente volvió en casa. Necesitaba estar con su hija y los abogados del divorcio le decían que si se iba de casa perdería la custodia por abandono de la casa. Pasaba los días conviviendo con su agresor y le tenía que decir, a todas horas, dónde estaba y qué hacía", explica una de sus mejores amigas.

Los Mossos no activaron el protocolo y al cabo de unos días la mataron

Hacia el 23 de julio, días antes del crimen, Antonella y su hija dieron positivo en coronavirus y, por lo tanto, se tuvieron que confinar con su maltratador. Días antes del crimen, los Mossos d'Esquadra se presentaron en el domicilio alertados de una discusión entre los dos y a pesar de los antecedentes de este caso, no vieron "indicios suficientes" para activar caso de oficio de Violencia de Género.

Este caso ha puesto de manifiesto la desprotección que tienen algunas víctimas de violencia por parte de las autoridades y la importancia de actuar correctamente y antes de que sea demasiado tarde y la mujer sea asesinada.