Un terrible crimen ha sacudido Santo Domingo, la capital de la República Dominicana. Una niña de dos años ha sido violada, estrangulada y abandonada en una fosa séptica en un patio cercano a su casa.

Yulissa Contreras, la menor de tres hermanos, estaba sola con sus hermanos de 6 y 8 años en casa: su madre estaba en Haití cuidando de un familiar desde hacía unas semanas y tenían que quedarse solos en casa mientras su padre iba a trabajar. El miércoles por la tarde, sin embargo, desapareció, y la encontraron horas más tarde en un pozo en casa de su tío, al lado del domicilio donde vivía la niña.

Los familiares no tardaron en encontrar a un supuesto culpable: un vecino identificado como Fary, al que la policía detuvo, aunque después fue dejado en libertad. Al día siguiente los agentes volvieron a por él, pero ya había desaparecido.

El cuerpo de la pequeña, por su parte, fue enterrado el viernes en el cementerio de Hato Nuevo, en Manoguayabo, a las afueras de la capital dominicana.