Una mujer de 35 años ha muerto este domingo por la noche en Aranjuez, en Madrid, después de que un hombre de 38 le disparara en el pecho con un arma de fuego. El presunto agresor también ha herido a dos mujeres más, también por arma de fuego, antes de atrincherarse dentro del piso durante horas.

La Policía Nacional, finalmente, lo ha podido detener. Tanto el agresor como las víctimas son de etnia gitana, según fuentes policiales.

El hombre ha disparado varios tiros con una escopeta de caza desde la ventana a tres mujeres que estaban en la calle, y después se ha encerrado dentro de la vivienda durante varias horas. Han sido los vecinos quien han alertado los servicios de emergencia sobre las diez de la noche, después de haber oído los tiros en un bloque de la calle Victoria Khami de Aranjuez.

Cuando han llegado, los servicios sanitarios han encontrado a una mujer de 35 años con un impacto de bala en el pecho, desangrándose y ya en parada cardiorrespiratoria. Aunque la han intentado reanimar durante más de media hora, no han podido hacer nada para salvarle la vida.

Dos mujeres de 18 y 50 años también han resultado heridas críticas

El ataque también ha herido a dos mujeres más: una, de 50 años, ha acabado con una herida en la pierna izquierda y lo han trasladado al Hospital Doce de Octubre con pronóstico grave. La otra, de 18 años, también ha recibido un impacto de bala, y ha sido ella misma quien ha ido al hospital del Tajo de Aranjuez.

Después de horas atrincherado, el autor, un hombre de 38 años y de nacionalidad española, ha sido detenido.

Varios testigos han asegurado que los hechos podrían estar relacionados con una disputa familiar: la mujer muerta y una de las heridas serían cuñadas del agresor, y la otra persona herida sería la madre de una de ellas. También se habla de un móvil sentimental por una ruptura.

Después del tiroteo ha habido momentos de tensión entre la familia del agresor y la de las víctimas, hecho que ha obligado a desplegar a los antidisturbios para evitar males mayores.

La policía judicial se ha hecho cargo de la investigación, en un operativo en que también se han tenido que movilizar efectivos de los antidisturbios y de la policía local.