Una chica de 22 años está acusada de haber matado a su hermana de 17 en un ataque de celos: la apuñaló 189 veces, le arrancó los ojos y le cortó las orejas en un ataque de celos porque la consideraba más atractiva y más exitosa en una incipiente carrera como modelo.

Elizaveta Dubrovina está acusada de asesinar a su hermana Stefania, y, durante el juicio que se celebrará ahora, podría enfrentarse a tres años de tratamiento psiquiátrico y a hasta 25 años de prisión. La presunta asesina, sin embargo, lo niega todo y acusa al novio de la víctima, Alexei Fateev, de 44 años, a quien las autoridades consideran sólo a un testigo y no un sospechoso.

El hombre, de hecho, asegura que fue a comprar vino y cuando volvió se encontró el cuerpo de la joven desnudo y masacrado, y que paró a la supuesta criminal para evitar que huyera.

189 puñaladas por todo el cuerpo

La fiscalía asegura que el día de los hechos, el 24 de febrero del 2016, la hermana mayor mató a la chica de 17 años con especial crueldad: se mofó de su hermana y la torturó, provocándole un gran dolor por el simple hecho de que le tenía envidia. Según el fiscal, la chica le clavó 189 puñaladas en la cabeza, el cuello, el pecho, las piernas y los brazos, antes de cortarle las orejas. El cuerpo quedó prácticamente irreconocible.

stefania elizaveta

Elizaveta (a la izquierda) tenía celos de Stefania (a la derecha) porque la consideraba más atractiva

La familia de las dos chicas asegura que la víctima estaba empezando una carrera como modelo y que la hermana mayor le tenía envidia por este hecho y porque la consideraba mucho más atractiva. El caso se ha visto contaminado porque la chica había posado desnuda: la hermana mayor la acusaba de haber hecho pornografía, pero ella lo negaba. Otras fuentes que conocían a las chicas también descartan que se dedicaran a la prostitución.

La envidia había llegado al punto que la hermana mayor había copiado el estilismo de la pequeña: el mismo estilo y color de pelo y la misma barra de labios. Aunque las dos publicaban fotos sonrientes, la hermana mayor tenía muchos celos de la pequeña. Unos celos que han acabado en un terrible crimen.