Una persona "reservada" e "interesada por el dinero". Vecinos de Castro Urdiales describen así a Mari Carmen, la mujer que presuntamente habría matado en un escabroso crimen a su pareja, Jesús María.

La mujer de origen andaluz ha sido la protagonista, las últimas tres semanas, de las conversaciones de todo el pueblo y de las noticias de todos los medios por un supuesto crimen que parece el argumento de una película de terror: habría decapitado a su marido, lo habría quemado, habría envuelto la cabeza y se lo habría dado, en una caja, a una amiga.

Un historial delictivo y amor por el dinero

María Carmen Merino nació hace 61 años en Utrera, en Sevilla. Hija de un policía nacional, de pequeña se fue a vivir en Cádiz. Allí conoció lo que sería su primer marido, un hombre de familia adinerada con quien tuvo dos hijos. El matrimonio iba bien hasta que la pareja empezó a tener problemas económicos. En aquel momento, ella decidió divorciarse de él. Cuando, meses después, el hombre murió -por causas naturales-, Carmen decidió atravesar toda España: fue a parar a Castro Urdiales, en Cantabria.

A los pocos meses de haber llegado a esta localidad costera de 32.000 habitantes, Mari Carmen conoció a Jesús María, un trabajador de banca jubilado, y empezaron a salir juntos.

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La pareja llevaba junta unos siete años

Mientras la pareja empezaba a salir, Mari Carmen hizo varios viajes a Vigo, en Galicia, donde la llegaron a denunciar dos veces por estafa: concretamente, por haber pedido un dinero que, después, no devolvía. También se habría apropiado de dinero ajeno a Cádiz: se habría apoderado de documentos bancarios para robar más de 6.000 euros a un familiar.

La relación con Jesús María: "como una reina"

La pareja vivía junta desde hacía seis años en el piso del hombre en Castro Urdiales. En general, los vecinos de la población aseguran que eran una pareja "normal". Es la misma opinión que tiene la familia, aunque la describen a ella como una persona reservada y que hablaba poco.

Aparentemente, la mujer no tenía ingresos y los dos vivían de la pensión de él, que, como banquero retirado, era generosa: "dinero no les faltaba", aseguran los vecinos y la familia, que también afirma a ElCaso.com que el hombre trataba a su pareja "como una reina: ropa, joyas, buena comida... vivían muy bien". La mujer tampoco se privaba de nada, e incluso se había sometido a operaciones de estética: "tiraba de su cartilla", dice un primo de la víctima.

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Mari Carmen vivía en el piso de su pareja, incluso una vez desaparecida / N. T.

Sin embargo, después de seis años, parece que la relación hacía aguas: Jesús Mari se estaba planteando dejarla. Según explican los conocidos de la pareja, había habido varias infidelidades por parte de todos dos, y, de hecho, parece que los dos ya hacía tiempo que se veían con otras personas de manera habituales: él, con varias amigas, y ella, con un conocido de nacionalidad colombiana. La pareja no estaba casada ni registrada como pareja de hecho.

El febrero pasado, el hombre le habría pedido insistentemente que se marchara de casa, y ella se habría negado. Es entonces cuando, presuntamente, Mari Carmen podría haber decidido acabar con su vida. Coincide, por fechas, con las últimas veces que se habría visto el hombre.

Un viaje sospechoso

Antes de que la familia denunciara la desaparición de Jesús María, la versión que había dado a la mujer era que él lo había dejado y que se había marchado de viaje con 12.000 euros que había retirado de la cuenta corriente. Un dinero que, según la investigación, podría haber ido destinado a pagar un sicario que acabara con la vida del hombre. La cabeza que apareció en una caja sería la prueba que se había cometido el asesinato.

Castro a Urdiales EFE

Los registros en casa del hombre para encontrar pistas acabarían delatando, a la larga, a la presunta asesina / Efe

La versión del viaje, según han explicado los familiares a ElCaso.com, nunca les acabó de cuadrar. Además, siempre dudaron de los mensajes que el hombre supuestamente les enviaba y que, según parece, habría enviado la misma presunta asesina. Mari Carmen, por cierto, seguía utilizando libremente los bienes del marido, como la casa o el coche, acompañada de sus hijos. Todo ello mientras continuaba haciendo vida normal, bailando sevillanas y repartiendo croquetas entre los vecinos y amigos.

Un macabro descubrimiento

Una vez denunciada la desaparición del hombre, Carmen habría dado la caja con la cabeza a una amiga suya, con la excusa de que había juguetes sexuales que no quería que la policía encontrara en casa. El pasado 27 de septiembre, todo cayó: la amiga abrió la caja, descubrió la cabeza y llamó a la policía. Minutos después, María Carmen era detenida como sospechosa por la desaparición.

Después de pasar a disposición judicial el martes siguiente al hallazgo, el juez la envió a la prisión provisional sin fianza, acusada de haber matado su pareja. La búsqueda para encontrar el resto del cuerpo del hombre todavía continúa: se han rastreado la casa, el vertedero, el coche y las fincas de la familia. Hasta ahora, sin embargo, no se ha encontrado ninguna pista.