Es usual dar flotadores a los niños y niñas que todavía no saben nadar. ¡Pero alerta! En vez de salvarles la vida pueden acabar poniéndolos en peligro:

Recomendaciones

Cuando los niños y las niñas no saben nadar es muy común darles un flotador. Parece que así, los más pequeños estarán seguros. ¡Pero no es así!

Es fácil que los flotadores se giren y el niño quede boca abajo bajo el agua. Si es así, difícilmente podrá volver a incorporarse y se puede ahogar.

Además, los flotadores también se pueden pinchar y ser un peligro para los niños.

Por eso, es mejor que utilicen churros, manguitos de poliestireno o bañadores con microcámaras de aire. De todos modos, ninguno de estos objetos sustituye la vigilancia de los adultos. Estar pendientes de los más pequeños es la mejor manera de evitar que se ahoguen.