Se acerca el verano y todo el mundo tiene ganas de tomar el sol y disfrutar del calor. ¡Pero alerta! No tomar precauciones puede tener graves consecuencias:

Recomendaciones

El sol y el calor pueden tener efectos nocivos sobre nuestra salud. Estas son las principales consecuencias:

  • Efectos sobre la piel:

La exposición frecuente a los rayos ultravioletas del sol a lo largo de los años es la principal causa del cáncer de piel. Por eso es importante que utilicéis buenas cremas solares y evitéis quemaros. Si examináis con constancia vuestra piel y detectáis bultos o irregularidades a tiempo, habrá más probabilidades de cuidar la enfermedad.

  • Golpes de calor:

Son uno de los efectos más graves del sol y el calor. El cuerpo deja de controlar la temperatura y puede elevarse rápidamente por encima de los 40º. Una persona que sufre un golpe de calor pierde la conciencia, tiene el pulso débil y tiene una gran sensación de mareo y confusión. Si presenciamos un caso de estos, tenemos que llevar el afectado rápidamente a urgencias. Mientras tanto, se puede intentar bajarle la temperatura del cuerpo con agua fría y situándolo en un lugar fresco.

  • Agotamiento:

Estar durante muchas horas expuesto al sol y el calor puede provocar: debilidad generalizada, sudor, fatiga, mareos, angustia e, incluso, desmayos o pérdidas del conocimiento. Si vemos que la persona no se recupera al cabo de una o dos horas, la tenemos que llevar al médico.

  • Efectos musculares:

Es bastante usual que, después de hacer deporte o moverse mucho bajo el sol, os cojan rampas en los brazos y en las piernas. En principio no suele ser grave, y se pasa descansando en un sitio fresco e hidratándose. Sin embargo, si dura más de una hora, id a vuestro médico de cabecera.