Justo una semana después del espectacular accidente que acabó con la vida del piloto francés Antoine Hubert en el circuito de Spa-Francorchamps, el mundo del automovilismo ha vuelto a aguantar la respiración este sábado por otro brutal choque que podría haber acabado muy mal.

El choque ha pasado en plena carrera de Fórmula 3, una categoría por debajo de la de Antoine Hubert. Cuando faltaban tres vueltas para acabar la carrera del sábado en el circuito de Monza, en Italia, el piloto australiano Alexander Peroni, del equipo madrileño Campos Racing, ha sufrido un accidente que ha puesto los pelos de punta a todo el mundo.

Peroni ha salido de la pista a la última curva del circuito, que se pega a gran velocidad, y ha chocado con el suelo del vehículo contra uno de los "pianos", los bordes que hay en el exterior de las curvas para evitar que los pilotos se las salten. Al chocar, el coche ha salido volando.

El monoplaza ha dado varias vueltas en el aire antes de ir a estrellarse contra una valla de seguridad al límite del circuito, a la zona donde se situaban unos comisarios que, por suerte, no han resultado heridos. El coche ha quedado totalmente destrozado.

El piloto, afortunadamente, ha podido salir por su propio pie, aunque ha sido trasladado al centro médico del circuito para descartar que hubiera sufrido ninguna lesión. El accidente ha obligado a hacer salir el coche de seguridad durante el resto de la carrera. Todo ha quedado, pues, en un gran susto.