Estaba entrenando, este miércoles por la tarde en el pantano de Trasona, en Asturias, cuando avistó dos grandes objetos que flotaban. Primero pensó que eran peces, pero, al acercarse, descubrió que eran los cuerpos de dos niñas. La rápida actuación del piragüista salvó la vida a las dos menores.

Las dos niñas, de 10 y 11 años se ahogaron al pantano cuando estaban celebrando su cumpleaños con sus familias en un área recreativa cerca del pantano. Una de ellas se acercó al agua para refrescarse y cayó. La otra intentó ayudarla, pero también se precipitó al embalse.

"Vi dos objetos que flotaban en el agua y pensé que eran carpas, pero se me hizo extraño", explica a El Comercio Ramón González, entrenador de piragüismo. "Cuando me acerqué, vi que eran dos niñas: estaban boca abajo, flotando y ya no se movían", dice el hombre, que se tiró al agua para rescatarlas.

Las dos niñas, muy graves

Primero, dice, sacó una hacia una zona hormigonada que hacía mucha pendiente con la ayuda de otros piragüistas. Después volvió, nadando, recuperó el cuerpo de la segunda niña. "Cuando las sacamos, empezamos a oír los gritos de las familias", dice González.

A pesar de las tareas de reanimación, las dos niñas estaban muy graves: "la más pequeña recuperó las constantes vitales, pero la otra estaba pálida y muy mal", asegura.

En menos de siete minutos, el UVI móvil de Avilés se presentó en el pantano, estabilizó a las dos niñas y se las llevaron al UCI del Hospital Central de Asturias. Las dos niñas continúan ingresadas en estado muy grave.

Los familiares se encontraban a tan sólo unos metros de donde pasó todo, pero no vieron nada porque las mesas están ubicadas en la entrada del área recreativa, y la cuesta por la cual las niñas se precipitaron se encuentra tras un pequeño muro.

Los agentes de la Policía Local tuvieron que dar asistencia a algunos de los familiares, dado que se encontraban en un estado de choque y mucho nerviosismo.