Una familia gallega se ha encontrado una sorpresa mayúscula en su jardín este martes por la mañana: entre árboles y flores, hay aparecido un coche.

El vehículo, un todoterreno de la marca BMW, ha acabado en el jardín de una casa situada cerca de una carretera esta madrugada. El coche había volado al salir de la vía y subir por un terraplén que le ha hecho de rampa. El conductor ha tenido suerte: si se hubiera elevado un poco menos, hubiera chocado de cara con el muro.

El accidente ha pasado sobre las dos y media de la madrugada en la carretera de Vilaboa, en el término municipal de Culleredo, en la Coruña. Curiosamente, no muy lejos del aeropuerto de la ciudad gallega. El conductor, de unos 60 años, ha dado positivo a las pruebas de alcoholemia y ha sufrido varias heridas de consideración leve.

Eso sí, el susto se lo ha llevado él solo, porque, según recopilación La Voz de Galicia, los propietarios de la casa ni siquiera se han dado cuenta de que tenían un coche en el jardín hasta que la policía local ha picado en la puerta para avisarlos. "No hemos oído absolutamente nada", aseguraba la propietaria del jardín.