Un joven de 21 años ha muerto cuando intentaba salvar a una niña de 9 años que se ahogaba en un pantano. Carl Storer se tiró al agua del embalse, en el centro de Inglaterra, cuando vio que la niña tenía problemas para mantenerse flotante y, aunque le salvó la vida gracias a la ayuda de otro hombre que pasaba por allí, fue él quien se acabó hundiendo.

Los servicios de emergencias se activaron enseguida para intentar rescatarlo, pero sacaron al chico del agua ya sin vida. Ahora la policía investiga las circunstancias exactas de que pasó.

La familia, mientras tanto, está destrozada por la pérdida de un "buen hermano e hijo" que "será añorado profundamente". El equipo de psicólogos de la policía les da apoyo desde el domingo, cuando pasó todo.

La policía recomienda no bañarse en pantanos y embalses

Mientras tanto, se ha reforzado la vigilancia en el parque donde se ahogó el chico y la policía recomienda a todo el mundo que evite nadar en aguas no controladas por su seguridad. "No sabemos las circunstancias de que ha pasado, pero sirve para recordar que incluso los nadadores experimentados pueden tener problemas nadando en zonas de agua fría". Al fin y al cabo, en el pantano donde pasó todo hay carteles que recomiendan no bañarse por la presencia de algas y corrientes submarinas.

La muerte del joven Carl es la cuarta por ahogo en una semana en Inglaterra: tres hombres murieron ahogados en playas en el suroeste del país y una niña de 12, en un río.